CRÓNICA / Petare: Cuando la acumulación de basura derrota a la acumulación de fuerzas revolucionarias

ocarizamp5Carlos Machado Villanueva

05/07/2014

Cuando se observan  gigantescos  promontorios de basura putrefacta  ocupando actualmente gran parte de las vías públicas en el populoso Petare, y en perfecta “armonía”  el estado de ánimos de sus habitantes con tan lacerante inmundicia, se produce en la psiquis de  quien  aún tiene capacidad de contrastar realidades, un corto circuito inminente.

Pero, lamentable es decirlo, en Petare, todo indica que la mayoría de las personas que viven en sus intrincados cuan inaccesibles barrios  tapizando cerros y hondonadas, han entrado en una especie como de banalización extrema de ese repugnante estado de cosas. Para decirlo con palabras más inteligibles, no les importa en lo más mínimo.

A lo sumo, la protesta se ha encausado hacia la conducta auto flagelante, como esa de colocar en ciertos recodos de la vía pintas en las que se lee: “No eches basura aquí, hijo de pu…”, cuando debería decir: “Recoge la basura, Ocariz hijo de…, para eso te elegimos”.

Y si un visitante ocasional procedente de otro municipio circunvecino a Petare inmediatamente se lleva los dedos a la nariz para tapársela y así evitar la inhalación de los pestilentes olores; no obstante ello, ases asombroso observar cómo la mayoría de sus habitantes pasa por un lado del basural imperturbable.

Qué exitosa operación previamente planificada puede estarse desarrollando en Petare, es decir,  desde el punto de vista de la manipulación de la realidad, como para que a pesar de que el problema de la falta de recolección de desechos sólidos en las zonas populares de Petare va in crescendo, la ciudadanía más gravemente afectada no reaccione como debiese reaccionar, es decir: con la protesta masiva

Ello me hace  recordar una anécdota de mi militancia en el Partido Comunista de Petare por allá por 1983, justamente en uno de esos barrios que hoy se ahogan en el basural del alcalde del partido Primero Justicia, Carlos Ocariz.

La célula de esta organización revolucionaria en la que yo militaba acordó una actividad de agitación de calle para protestar contra un impopular aumento de pasaje. Sería a mi siempre bien recordado y hoy ausente, camarada Freddy Castillo -hijo de un aguerrido dirigente comunista campesino de “Las tejerías”-, quien asumiría en su sector la tarea de subirse a las busetas de transporte a denunciar el atropello.

Se trataba de la primera vez que nuestra célula realizaba una acción de este tipo, y aunque bien oportuna y enfocada políticamente, la realidad no sólo le dio al atrevido Castillo un portazo en la cara, sino también a sus compañeros de viaje, no los del transporte demarras, sino a quienes militábamos con él.

Apenas Castillo comenzó a protestar en voz alta contra el abuso de los transportistas privados buscando la solidaridad de los presentes, lo que recibió como respuesta fue aquel “Cállate, pajúo, queremos llegar temprano al trabajo. Bájate tú”, al unísono por parte de un considerable grupo de mal encarados pasajeros, no sin cierta razón.

Aquel final infeliz nos llevaría a hacer  el análisis necesario y sacar las conclusiones pertinentes del caso, tal y como le correspondía hacerlo a una célula revolucionaria como la que pretendía ser la nuestra.

Conclusiones que, justo es decirlo, contribuyeron decididamente a que en su radio de acción aumentase la votación comunista, al igual que ocurriría por el acertado accionar de otras células barriales y rurales de Miranda, permitiendo así la elección de diputado Raúl Esté, de manera gratamente sorpresiva, en la fórmula unitaria que tuvo al periodista José Vicente Rangel como candidato en aquel año.

Extrapolando esa experiencia a nuestros días, pudiéramos decir sin temor a equivocarnos que paradójicamente no ha sido posible hoy en Petare construir la necesaria  cumulación de fuerzas revolucionarias de la que habla la experiencia histórica, cuando de provocar un cambio en un estado de cosas injustas como es el de la basura se trata, y que puede generar un mas grave problema de insalubridad pública.

Queda demostrado, pues, que se podrá tener hoy toda la mejor voluntad individual, incluida la de algún solitario concejal revolucionario –de la cámara municipal pasada tuvimos 12, dizque “chavistas patria o muerte” de un total de 13-; pero lo máss grave aún: que se podrán tener todos los recursos, de todo tipo, como de hechos se tienen hoy, pero que sin el trabajo revolucionario diario en el seno profundo de las masas populares, no llegará nunca el cambio anhelado por estas.

Cambio que debería comenzar a expresarse con la presencia de cinco mil, diez mil, 20 mil, 30 mil, e incluso muchos más, ciudadanos y ciudadanas hastiados por el drama de la falta de recolección de basura, exigiéndole al acalde amarillo – también por lo de la raya amarilla en la parte trasera de su interior “Kalvin Klein”-,  Carlos Ocariz la renuncia.

Al principio, esa exigencia deberían hacérsela estos cada 15 días; luego, de ser necesario, semanalmente, y  sí llevarla hasta el referéndum de diciembre de 2015, si es que se empeñase en mantenerse en su cargo pese al rechazo popular  a su pésima gestión.

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