Vista Alegre a la vista / En barrios de Venezuela la organización popular construye el bienestar colectivo con eficiencia

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La calidad de vida de los habitantes de esta comunidad mejora día a día gracias a que sus habitantes se han empoderado y en concurridas y animadas asambleas de ciudadanos, hoy deciden de manera protagónica y democrática sus proyectos de rehabilitación barrial, llevados adelante con sus propias manos

Por Carlos Machado Villanueva

Caracas, 16 jun.- Históricamente la  organización popular ha sido y es la garante de que hoy al barrio Vista Alegre, en la populosa parroquia de Petare en el municipio Sucre del central estado Miranda, se le reconozca como un  ejemplo a seguir cuando se habla de  elevar el bienestar con la participación protagónica y corresponsabilidad de sus habitantes, contempladas en la Constitución Bolivariana aprobada en diciembre de 1999.

Hace 55 años familias provenientes en su mayoría de las localidades mirandinas como Los Valles del Tuy y  Barlovento, tomaron  los terrenos de un tramo de la vertiente Oeste de esta colina frente a la Estación 19 de Abril del novedoso Cable-tren inaugurado por el desaparecido presidente Hugo Chávez, para quien la movilidad de los habitantes de los barrios populares de los cerros que bordean Caracas fue una preocupación constante.

Fueron duras batallas las que librarían sus primeros habitantes contra la Guardia Nacional de entonces para defender el derecho a la vivienda que les era negado por el gobierno de turno, el del represivo Rómulo Betancourt, que enviaba pelotones de este cuerpo a tumbar los ranchos, siendo levantados de nuevo al poco tiempo hasta “echar raíces”  de manera definitiva,  recuerdan.

Resistir en pie

En todo este tiempo, a lo largo de esa estrecha ladera se erigieron improvisadas viviendas de techo de zinc y paredes de madera u hojalata, al igual que en muchas zonas escarpadas que rodean la Ciudad de Caracas, y que al pasar de los años, y con un gran esfuerzo de sus moradores, se transformaron en viviendas de bloques y cemento, para lo cual no faltó una dosis de creatividad popular cuando se trató de ganar un mayor espacio habitable, aunque con el pasar de los años no escaparían a los  riesgos infraestructurales, parte del costo de construir de manera empírica.

Pegadas a los lados una de otra incluso casi una encima de otra, y siguiendo no pocas veces los accidentes del terreno, las casas de Vista Alegre aún hoy se aferran a la superficie gracias también a esa dosis de ingeniería popular que les ha permitido resistir en pie todos estos años.

A media tarde la  entrada principal o bulevar de Vista Alegre con sus adoquines rojos de terracota luce frecuentada por sus habitantes. Unos arreglan a lavan sus motocicletas, el principal herramienta de trabajo para muchos en estas barriadas populares, mientras otras u otros conversan con el técnico electrónico,  un vetusto televisor de caja negra sobresale montados sobre el mostrador; una a voz en cuello pode cualquier artículo al dependiente de la “bodeguita” de siempre.

A medida que se asciende, las serpenteantes escaleras y veredas que conducen a la parte alta del barrio se entrecruzan en diferentes direcciones y llegan incluso a convertirse en estrechos pasadizos  en algunos tramos por donde apenas pasan dos personas. Tal vez ello incida en los altos niveles de comunicación interpersonal entre sus moradores, como puede observarse.

Sin pasar por encima de nadie

Al frente de la mesa de infraestructura del Consejo Comunal Vista Alegre se encuentran Luisa Urbina, Mercedes Tejada y Franco José Campo, quienes coinciden en que hoy en su barrio la participación protagónica, respetando incluso las preferencias políticas, gana cada día más terreno, de lo cual darían fe las concurridas y animadas asambleas de ciudadanos y ciudadanas que se escenifican a la hora de aprobar algún proyecto, como lo refiere.

en_vista_1Urbina dice que las mejoras de infraestructura  de Vista Alegre se han venido produciendo por etapas, correspondiéndole hoy el turno al tema de las filtraciones de agua servidas.

“Por medio del consejo comunal hemos logrado embaular todas esas aguas negras que bajaban por las escaleras, había una escalera que estaba en peligro de caerse, incluso había tres casas o mas afectadas por las filtraciones que corrían el peligro de desplomarse”.

No  pasa por alto que para ello han contado con el apoyo de la que el presidente Hugo Chávez en vida llamó Misión Barrio Nuevo Tricolor, y que el presidente Nicolás Maduro relanzaría a su llegada al gobierno en abril de 2013,  convirtiéndola en una  Gran Misión.

“Por medio de la  organización, y con la llegada la Misión aquí, hemos logrado embaular todas esas aguas, y hemos beneficiado varias decenas de casas. Hemos hecho caminarías, escaleras. Casas incluso que se le han puesto rejas y ventanas. ¿Cuándo nosotros en tantos años habíamos tenido ayuda del Gobierno? Ahí esta el alcalde (Carlos) Ocariz, ¿en qué nos ha ayudado a nosotros? En nada”.

Mucho menos olvida que “lo que se vaya a hacer en la comunidad es aprobado en asamblea de ciudadanos y ciudadanas. Porque aquí no pasamos por encima de nadie, aquí todo se hace legal, allí están las actas firmadas”. Puntualiza.

Siempre soñaron

Por su parte, Mercedes Tejada refiere que los primeros recursos asignados al concejo comunal por la  Misión Barrio Nuevo Tricolor fueron utilizados para recuperación de fachadas de viviendas y para la rehabilitación total de la “casa modelo” del proyecto de mejoramiento habitacional presentado por este consejo comunal.

vista_2“A esa casa modelo se le puso el friso, cerámica, se arregló toda por dentro”, dice, y concluye que “eso es lo mejor que hizo el comandante Hugo Chávez, bajarle los recursos  a las comunidades para que ejecuten sus obras. Porque así uno se sale de la macolla de las constructoras, que vienen y se roban el dinero. En el caso nuestro, nosotros sabemos cuáles son los problema de nuestra comunidad”.

En este sentido, la participación de personas que además de  conocer  los problemas de infraestructura de Vista Alegre, siempre soñaron  con “que vendría algún día una persona como Chávez a gobernar y lograríamos nuestros sueños” de una mejor vivir, ha sido una de las claves del éxito, dice Franco José Campos.

vista_3Y más aún, si como lo sostiene este maestro de obra petareño, se tiene conocimiento de cómo rendir los recursos para hacer más obras, y de calidad, en el mejoramiento de las viviendas y del hábitat interno y externo de estas.

Un adolescente hace su tarea en el nuevo espacio para la computadora que ha sido ganado a lo que antes era un destartalado rancho, y hoy es una cómoda vivienda incluso con techo de madera  “machihembrada” en lo más alto del barrio, ello por obra de los trabajos de sustitución de ranchos. Ahora desde una de sus ventanas, sus moradores miran los modernos edificios clase media de la adyacente urbanización La Urbina con menos añoranzas.

“Te puedo decir que ahorita se  han realizado 26 rehabilitaciones”, indica Campos.

Y agrega que el hecho de formar cuadrillas con jóvenes aprendices de albañilería y herrería, e incluso no tan jóvenes, conscientes además que su aspiraciones salariales deben ajustarse a la realidad pues trabajando en el barrio no gastan ni en pasaje para ir al trabajo, ni en comida en la calle, ha permitido cierta disminución en los costos de estas rehabilitaciones, al igual que la búsqueda de mejores precios de los materiales, lo que ha permitido rehabilitaciones de más alcance, incluso por fuera de lo contemplado previamente en el proyecto, incluso sin afectar la calidad.

– ¿Cuándo usted habla de rehabilitaciones de qué estamos hablando?

– De casas en general, fachadas, laterales y frentes

– ¿Y en lo interno?

– Nosotros no nos quedamos solamente en intervenir la vivienda por la fachada, porque entonces no hacíamos nada (…).  No era lógico atacar una casa que tuviese una filtración en un baño, y al atacarle sólo el friso, este se nos caía. Entonces logramos atacar los baños, hoy estamos haciendo el segundo baño de cinco que tenemos.

Campos reflexiona sobre la capacidad de su consejo comunal, “Vista Alegre”, de rendir los recursos, cuando se refiere a un mal entendido con el Ministerio de la Comunas, que esperan se subsane con justicia y pronto, pues hay familias esperando por la rehabilitación de su vivienda, incluso con sustitución de rancho urgente, y este ente les ofreció recursos para rehabilitar 20 viviendas y a la final se los quitó y se los dio a otro consejo comunal.

“Yo creo que  no se puede premiar la ineficiencia. A mi me dieron los mismo recursos que a ti. Yo no tengo  la culpa de que tú no hayas sabido manejar tu cuestión. Entonces, si a ti no se te ve (el resultado), a mi sí se me ve (…) Si hablamos de Barrio Nuevo Tricolor, yo hice 13 rehabilitaciones y dos soluciones habitacionales, con cinco pocetas compradas, con baños. ¿Y tú que hiciste?”, comenta a modo de conclusión.

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